Valores familiares, igualdad y Donald Trump

    Michael Cantón vive con su familia en Chicago, Illinois

    “Tengo casi 10 años de vivir en USA, vine aquí junto con mi esposa que es estadounidense, después de vivir 3 años casados en Costa Rica. Hace 3 años decidí hacerme ciudadano de Estados Unidos, por el simple hecho de que mi esposa lo es y mis 3 hijos también, por lo que me parecía el paso natural a seguir. También porque no sabía si llegaría el momento en que el ser residente se volvería más complicado debido a la política.

    Tal vez, el hecho de que mi esposa sea estadounidense, y que llegue a este país con visa en mano, puedo decir honestamente, que nunca he experimentado de forma directa actitudes racistas o xenófobas hacia mi persona, más allá del racismo casual como cuando alguien decía: ¡Vaya a este restaurante mexicano, le gustara y se sentirá entre los suyos! O las preguntas: ¿Como entro al país? (yo: pues en avión…) ¿Cuántos trabajos tiene? (yo: 1…) Solo la menor es suya (de mis 3 hijos, la menor tiene los rasgos más latinos).

    Cuando Trump lanzó su candidatura, muchos pensamos que era una maniobra para atraer popularidad, que iba a aprovechar toda la atención y publicidad gratis que estaba generando, para lanzar más reality shows o tal vez hasta un canal de noticias. No creíamos posible que una mayoría iba a aceptar su discurso lleno de xenofobia, sus insultos, su discapacidad para sentir empatía por otros y su facilidad para ofender a todo aquel que se le oponía.

    En mi casa seguimos muy de cerca toda la contienda electoral, vimos cada debate, cada discurso, cada conferencia, y aunque mis hijos tienen entre 10 y 6 años, tomamos este tiempo para educarlos sobre la importancia de los valores, sobre que es bueno escuchar y analizar las ideas de todos los candidatos, y de basar nuestro apoyo en las ideas que tenemos en común, no en un partido, candidato o solo 1 punto específico.

    No es que yo estuviera 100% de acuerdo con Clinton (Ni siquiera era mi primera opción), simplemente al valorar las cualidades y las cosas que no me gustaban de ella con las del republicano, me parecía más capacitada, a la vez que las ideas de ella que no me gustaban eran más fácil de confrontar que las de Trump.

    Con cada mensaje de Trump lleno de “bullying” y cada comentario sexista que aparecía, buscamos asegurar a nuestros hijos que no todos pensaban como el, que los valores y principios se impondrían sobre el desaire e insultos. Pero, esta campaña como ninguna otra capitalizo el voto combinado del Americano anglosajón que teme ser minoría, de los conservadores que creen que el país estaba mejor 20-30 años atrás, de la clase trabajadora que está cansada de las elites y quiere un cambio (cualquier cambio)y de las personas con baja educación que no les interesa verificar los hechos, que no están contentos con la vida que tienen, y en vez de verse al espejo y reflexionar cuánto de eso es por sus propias decisiones, prefieren culpar al gobierno, a los ricos, a los que sí estudiaron, a los aliens e illuminatis por las inconformidades que viven día a día.

    Hoy fue un día triste para mí, tuve que levantarme esta mañana y al despertar a mis hijos para ir a la escuela, pedirles disculpas porque les mentí: A mi hijo, porque siempre le dije que ser un Bully no dejaba nada bueno, a mis hijas porque les asegure que siempre podrían sentirse seguras, que nadie las puede juzgar por su apariencia…

    Hoy tuve que reventar esa burbuja, y decirles que el racismo, xenofobia, sexismo y el odio, están vivos todavía en los corazones de muchos, y que lo veremos más y más a la luz del día fortalecidos por un nuevo líder que promovió todos esos valores desde el primer día de campaña y que ahora tenemos que llamar “señor presidente”. Tuve que decirles que en los próximos 4 años no estaremos exentos de toparnos con esos “valores” en la calle, en el trabajo, en la escuela y hasta en las iglesias.

    A pesar de todo esto, espero no confundan mi decepción con desesperanza, espero fortalecer los buenos valores en mis hijos para que aún así, se enfrentan a estas situaciones. Si este es un día gris para nosotros, lo es aún más para muchos otros debido a su estatus migratorio, religión, lugar de nacimiento y color de piel. Espero que cuando llegue el momento, mis hijos sepan defender a los más débiles, que sepan no ser víctimas sino defensores.”

    Michael Cantón

    Carta de un tico estadounidense preocupado por lo realmente importante, los valores y la igualdad que se deben dar al prójimo.

     

     


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